|
Vacuna la mejor manera de protegerse 18 de octubre, 2007 En los Estados Unidos y el Canadá la época de influenza el año pasado fue relativamente leve, pero funcionarios de salud pública están pronosticando una más grave para este año. La temporada de influenza en el hemisferio norte comienza en noviembre y dura hasta mayo, más o menos. El mayor número de casos se registra en el mes de febrero. En los Estados Unidos, se hospitalizan unas 200.000 víctimas de la influenza cada año. Se calcula que una 36.000 mueren como consecuencia de esta enfermedad o sus complicaciones. Veinte por ciento de la población padece de influenza anualmente. La influenza es una enfermedad del sistema respiratorio que está causada por un virus. Es una enfermedad contagiosa, que puede complicarse resultando en pulmonía, bronquitis, sinusitis, problemas en los oídos y deshidratación. Las gotitas de saliva que se producen al estornudar o toser propagan la enfermedad. Un adulto que tiene influenza puede contagiar a otros incluso un día antes de presentar síntomas y hasta cinco días después. Los niños propagan la enfermedad más de siete días.  La mejor manera de combatir este virus es vacunándose. Es necesario vacunarse anualmente para protegerse, ya que cada año se prepara un nuevo tipo de vacuna para combatir la versión actual del virus. Cuando un individuo está tratando de combatir la influenza, desarrolla anticuerpos, pero éstos no funcionan para atacar nuevas variedades de la enfermedad. La vacuna no protege a todos aquellos que la reciben; funciona mejor en los más jóvenes. [Nota personal: solía contraer la influenza cada invierno. Empecé a vacunarme una vez al año hace diez años, y desde entonces no me he enfermado ni una sola vez.] Contrario a lo que podría haber oído por ahí, no es posible contraer la enfermedad de la vacuna. Esta vacuna no está elaborada con un virus vivo. Es posible vacunarse en cualquier momento durante la temporada de influenza, pero lo mejor es hacerlo en octubre-noviembre. Los adultos de más de 50 años son los candidatos principales para recibir la vacuna, ya que la influenza puede ser mortal para este segmento de la población. Es posible obtener la vacuna en el consultorio de su médico, en un centro de salud pública, y en farmacias y supermercados en todo el país. Existe una vacuna contra la influenza en forma de atomizador nasal, que ha sido aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos para individuos en buen estado de salud entre los 5 y los 49 años de edad. No se ha determinado la eficacia e inocuidad del atomizador nasal para la población mayor de 49 años. Recuperarse de la influenza toma entre una a dos semanas. Sin embargo, las personas de la tercera edad podrían sentir debilidad y cansancio por un período mucho más largo. Los síntomas de la influenza incluyen escalofríos, cansancio, fiebre, tos, dolor de cabeza, dolor de garganta, congestión nasal, dolor muscular y pérdida del apetito. Si bien se puede observar, en algunos casos, la presencia de otros síntomas, como diarrea, vómitos y náuseas, estos por lo general muy raramente son los síntomas primarios de la influenza. Si usted presenta alguno de estos síntomas, vaya al médico tan pronto como sea posible. Existen medicamentos antivirales que son muy eficaces para tratar la influenza. Los medicamentos que puede comprar en su farmacia sin necesidad de una receta médica, pueden aliviar los síntomas de la influenza. Debe tomar líquidos en abundancia y dormir para reforzar su sistema inmunológico.
|