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6 de noviembre, 2007 Se sospecha que los analgésicos que se venden sin receta médica, conocidos como medicamentos anti-inflamatorios no esteroides (NSAID, por su nombre en inglés) podrían causar un aumento en el riesgo de sufrir ataques cardíacos y derrames cerebrales. Sin embargo, los investigadores creen que estos fármacos también podrían tener un efecto beneficioso, ya que podrían reducir el riesgo de padecer la enfermedad de Parkinson. Los resultados del estudio se publicaron en el fascículo de noviembre de Neurology, el boletín profesional de la Asociación Americana de Neurología. “Estos resultados, y el creciente número de pacientes que sufren del mal de Parkinson, sugieren que es necesario realizar más estudios de este tipo para tratar de explicar por qué razón estos fármacos parecen ofrecer esta protección,” dijo el autor del estudio, Angelika D. Wahner, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de California en Los Ángeles. En el estudio participaron 579 hombres y mujeres, la mitad de los cuales sufrían del mal de Parkinson. Se les preguntó si habían tomado aspirina y si habían tomado NSAID, sin aspirina, como por ejemplo, ibuprofeno, una vez por semana o más frecuentemente en algún momento en su vida, por un período de por lo menos un mes. Se consideró como usuario regular a todo aquel que reportó haber tomado por lo menos dos aspirinas o NSAID por semana por un período de un mes. Por otro lado, los usuarios no regulares son todos aquellos que reportaron haber tomado menos píldoras. Los usuarios regulares de NSAID redujeron su riesgo de padecer del mal de Parkinson en hasta 60 por ciento comparado con los usuarios no regulares y aquellos que no tomaban ningún tipo de fármaco. Entre las mujeres, la reducción del riesgo fue del 40 por ciento. “Nuestros estudios sugieren que los medicamentos NSAID protegen contra la enfermedad de Parkinson. El efecto protector es particularmente marcado entre aquellos individuos que toman NSAID regularmente,” dijo Wahner. “Es interesante mencionar que la aspirina sólo benefició a las mujeres. Puede ser que los hombres estén tomando dosis más bajas de aspirina para sus problemas del corazón y que las mujeres estén tomando dosis más altas, para la artritis o los dolores de cabeza.” “Es posible que el agente anti-inflamatorio contribuya a este efecto protector, pero no se conoce todavía el mecanismo exacto,” dijo el investigador principal del estudio, la Dra. Beate Ritz. El estudio fue financiado por los Institutos Nacionales para la Salud y la Asociación Americana para el Parkinson.
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