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El humo de segunda mano es un serio peligro para la salud 19 de noviembre, 2007 P: Vivo con mi hijo de 40 años y él fuma como una chimenea por toda la casa. Me preocupa muchísimo el efecto que esto podría tener para su salud. ¿Qué puedo hacer para ayudarlo a abandonar este vicio?  R: Dígale que podría estar matándolo a usted también con el humo de segunda mano. El humo de segunda mano, que también se conoce con el nombre de humo ambiental del tabaco, está compuesto por el humo que se produce a partir del tabaco en combustión de un cigarrillo, puro o pipa y que va directamente al aire, y por el humo que el fumador introduce cuando inhala o sopla. Los no fumadores también se exponen a este humo después de que el fumador lo exhala. Los no fumadores que están expuestos al humo de segunda mano absorben los mismos 4.000 compuestos químicos que inhalan los fumadores. Más de 60 de estos compuestos son conocidos carcinogénicos. Cada año en los Estados Unidos, el humo de segunda mano causa la muerte de 40.000 personas por problemas cardiovasculares y unas 3.000 muertes por cáncer del pulmón. El humo de segunda mano daña los vasos sanguíneos, altera los niveles de colesterol y disminuye la capacidad de hacer ejercicio físico, lo que en conjunto aumenta los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares. Ciertos estudios parecen señalar que una persona que ha estado expuesta al humo de su cónyuge durante un par de décadas, tiene un 20% más de probabilidades de padecer de cáncer pulmonar. Aquellos que han estado expuestos al humo de segunda mano durante largos periodos de tiempo en sus puestos de trabajo, aumentan su riesgo de padecer de cáncer de pulmón en 25%. Algunos de los compuestos que se encuentran en el tabaco y que causan cáncer o que se sospecha son carcinogénicos incluyen: el formaldehído, el arsénico, cadmio, y el óxido de etileno. Otros químicos que también se encuentran en el humo del tabaco, y sus efectos son los siguientes: amoníaco (irrita los pulmones); monóxido de carbono (impide la respiración); el metanol (tóxico cuando se inhala); y el cianuro de hidrógeno (interfiere con la respiración). En nuestro país se han promulgado muchas leyes que limitan el uso del tabaco en lugares públicos. También está prohibido fumar en los vuelos nacionales y en casi todos los vuelos entre los Estados Unidos y muchos destinos internacionales. Tampoco se permite fumar en los autobuses que viajan de un estado a otro. No se permite fumar a bordo de un tren dentro del país. Muchos estados y gobiernos locales han promulgado leyes que prohíben fumar en instalaciones públicas como escuelas, hospitales, aeropuertos y terminales de buses. Algunos estados también exigen que los empleadores privados establezcan normas que protejan a los no fumadores. Algunas comunidades locales han promulgado leyes de los derechos del no fumador que por lo general son mucho más estrictas que las leyes estatales. Si bien es posible que el aire acondicionado quite el humo de su casa, no puede eliminar las partículas que continúan circulando en el ambiente y que son dañinas para la salud. No se engañe y no crea que por el simple hecho de tener el aire acondicionado encendido está eliminando el peligro que representa el humo de segunda mano. Pasa resolver el problema, debería tratar de convencer a su hijo que busque ayuda para luchar contra su adicción a la nicotina. Hay muchos programas disponibles. Llame a su médico para pedirle que le recomiende algunos. Mientras tanto, para proteger su propia salud, usted debería insistir que no fume dentro de casa.
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