Las tarjetas prepagadas deben usarse rápidamente PDF Print E-mail
Written by Lola Quintela   
Friday, 28 December 2007 00:00

Algunas podrían perder valor, caducar

26 de diciembre, 2007 

Lo más probable es que, al abrir sus regalos este año, haya encontrado por lo menos una tarjeta prepagada. La Federación Nacional de Minoristas (NRF, por su nombre in inglés) calcula que el consumidor promedio gastará unos $US 123 en tarjetas prepagadas este año.

Si usted recibe una, no permita que se quede en un cajón acumulando polvo, aconsejan los expertos. 

Un estudio que llevó a cabo Consumer Reports recientemente reveló que 27 por ciento de las personas que habían recibido tarjetas de regalo no habían usado una o más de éstas, un incremento de 12 por ciento comparado con las cifras del año pasado. Cincuenta y uno por ciento de los consumidores que no habían usado sus tarjetas tenían más de una.

Cuando las tarjetas no se usan, el valor a veces disminuye, debido a tarifas u otros cargos que se aplican. Es decir, que el que recibe el regalo más grande es el minorista o el banco que emitió la tarjeta, no el destinatario del regalo. 

“Es muy fácil comprender por qué razón resulta tan atractivo regalar una tarjeta prepagada. Son perfectas, incluso hasta para el más escogedor o exigente amigo o pariente. Son muy fáciles de conseguir…” dijo Tood Mark, redactor principal de Consumer Reports.

“Pero tanto los que las regalan como aquellos que las reciben deberían estar al tanto de los problemas que conllevan y tomar las debidas precauciones para que el destinatario reciba el regalo, y no el minorista o banco que la emitió,” sostuvo.

Marks sugiere que lo mejor es redimir la tarjeta rápidamente, ya que algunas tienen fecha de expiración. Algunas incluso cobran una tarifa de mantenimiento.

Además, debe gastar hasta el último centavo en la tarjeta. Si el monto de dinero que le queda en la tarjeta es tan bajo que no le alcanza para comprar nada, usted debe pedirle al cajero que acepte la tarjeta y luego pagarle la diferencia usando dinero en efectivo, un cheque u otra forma de pago. 

Una vez haya gastado todo el monto, no la arroje a la basura. Algunas tiendas exigirán la tarjeta si usted tiene que hacer una devolución o tiene que cambiar la mercadería que compró.