“Video Professor” critica a los críticos PDF Print E-mail
Written by Joseph S. Enoch   
Tuesday, 04 December 2007 00:00

John Scherer, conocido también como el "Video Professor," viene prometiendo hace años en comerciales de la televisión que tiene tanta confianza en sus productos que está dispuesto a darle una clase de computación totalmente gratuita a cualquier cliente que no esté satisfecho. Pero si bien el profesor se ve amable y afable, ha quedado muy claro que no le  gusta que sus estudiantes le den una mala calificación.

En lugar de modificar su clase, el “profesor” está respondiendo a sus críticos con amenazas de entablarles un juicio. Está exigiendo que el sitio Internet Infomercialscams.com le dé los nombres de todos los clientes que se han quejado de sus productos. ¿Acaso quiere darles clases extraordinarias para ayudarlos a comprender la materia? Nuestro corresponsal Joe Enoch se lanzó en busca de la respuesta… y también decidió sentarse como oyente en una de las “clases” del profesor.

 

 

“Video Professor” critica a los críticos

 

“Profesor” sostiene que las quejas del público son inventadas

2 de diciembre, 2007

John Scherer, también conocido como el “Video Professor” ha venido sosteniendo, desde hace muchos años, que tiene tanta confianza en sus productos que se compromete a darle a usted, ¡sí, a usted! una clase de computación totalmente gratuita si no está satisfecho con su compra.

Pero después de que cientos de consumidores se quejaran en Internet que las clases no eran gratuitas, el “profesor” ha respondido a sus críticos con amenazas de entablarles un pleito.

Por más de 20 años, Scherer, el amistoso profesor, – calvo, afable, con un distinguido bigotito – ha prometido “un disco totalmente gratuito” a todos aquellos que, no siendo muy duchos con todo lo que tiene que ver con las computadoras, quieran aprender sobre la Internet y los programas Windows y Word. Pero según informan los consumidores, ese disco no es gratis. De hecho, es la primera entrega de un servicio de suscripción que cuesta $US 79,95 por mes y que incluye guías para las computadoras para programas que el cliente tal vez ni siquiera tenga.

El modelo comercial de Scherer, que parece ser muy similar al de los clubes de videos de Columbia House, ha producido muchos clientes iracundos, que expresan su descontento en el sitio de quejas Infomercialscams.com.

Ahora, Scherer ha decidido atacar al dueño del sitio, Justin Leonard, y ha demandado que revele los nombres de los 100 clientes que se han quejado de “Video Professor.”

Leonard ha rehusado darle la información y ha recurrido a Public Citizen, una organización que aboga por los derechos del consumidor, en busca de ayuda legal.

“Básicamente, le hemos dicho a “Video Professor” que no le vamos a dar ningún tipo de información hasta que nos dé pruebas que en realidad lo están difamando,” dijo Paul Alan Levy, un abogado de Public Citizen.

Levy cree que Scherer quiere los nombres de esos individuos para entablarles personalmente un juicio por difamación.

¿Quejas inventadas?

Scherer le dijo a ConsumerAffairs.com, sitio que nos proporciona los artículos que ponemos a disposición de nuestro público de habla hispana, que éste no es el caso.

“Nunca hemos entablado juicio a un cliente y no lo haremos,” señaló Scherer.

Sostuvo que espera obtener los nombres de los clientes porque cree que por lo menos algunas de las quejas son mentiras inventadas por Leonard, o que es su competencia quien las está haciendo públicas.

Sin embargo, el sitio de Leonard es uno de los muchos que los consumidores han usado para quejarse del “Video Professor.”

Better Business Bureau (BBB, u Oficina de buenas prácticas comerciales) ha recibido 590 quejas en los últimos 36 meses. ConsumerAffairs.com ha recibido 37. Incluso el matutino Denver Post  tiene quejas en sus archivos. Las quejas se pueden leer en por lo menos otros cinco sitios Internet, incluyendo Ripoff Report, Epinions, Complaints.com, Complaints Board y The Squeaky Wheel.

“No es un argumento muy convincente que los competidores [de Video Professor] envíen sus quejas al Denver Post o al BBB,” sostuvo Levy.

“Tiene que haber algo de verdad [en todas ellas]  porque tienen muchas cosas en común,” agregó.

Pero Scherer insistió que las quejas no podían ser verdad y dijo que si lo fueran, el indemnizaría a todo cliente insatisfecho. Sugirió que le corresponde a Leonard comprobar las quejas y que él debería comunicarse con todos los que se quejaron y explicarles que pueden obtener un reembolso si le revelan su identidad al “Video Professor.”

Pero Levy duda de sus buenas intenciones.

“Si él quisiera ayudar, por qué no publica un aviso que diga, ‘Pues bien, quiero ayudar, no quiero entablarles un pleito. Vengan y díganme qué es lo que he hecho mal y les devolveré su dinero.’ Y eso sería suficiente. Pero obviamente, él quiere entablar un pleito,” señaló Levy.

Si “Video Professor” gana el caso, que actualmente se ve en la Corte Distrital de Colorado, y si consigue obtener el nombre de todos aquellos que publicaron sus quejas, esto podría tener un efecto intimidante y podría interferir con la libertad de expresión, según Levy.

Scherer dijo que no quiere interferir con este derecho básico, pero se pregunta si se le debería permitir al público que publique [material]  anónimamente.

“Creo que todos deberían poder publicar la verdad anónimamente,” dijo Scherer. “No debemos interferir con el derecho de los demás [de publicar algo anónimamente.]”

“Pero, ¿qué enmienda [de la Constitución] es aquella que nos da el derecho de difamar a alguien anónimamente,” agregó después.

“¿Por qué razón es que la gente debe esconderse en las sombras? Yo publico material todo el día, y pongo mi nombre. No me preocupo de que alguien me entable un juicio si digo la verdad,” señaló.

Sin embargo, la mayoría de los consumidores no tienen abogado propio, ni el tiempo o el dinero para defenderse de un pleito. Y de hecho, si bien la verdad es la mejor defensa contra la difamación, la persona enjuiciada debe estar dispuesta a invertir tiempo y dinero para probar ante una corte que lo que dijo era la verdad.

“La amenaza más grande es que el público simplemente se sienta intimidado ante la posibilidad de un pleito. ‘Pues, oye, tal vez alguien me enjuicie, así que mejor me quedo callado,’” dijo Levy. “Lo que necesitamos son más victorias en esta área, para que el público tenga la confianza de que si esto les sucede a ellos, también estarán protegidos.”

El caso de Colorado sigue pendiente, a la espera de la presentación de una moción por parte de los abogados de “Video Professor.” Ésta se espera para mediados de diciembre.