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14 de enero, 2008 Un nuevo estudio federal reveló que más de tres millones de adolescentes y jóvenes han usando medicamentos de libre expendio para drogarse. Se trata específicamente del abuso de los medicamentos para combatir la tos y el resfrío que, según los datos, estos jóvenes habían usado para drogarse por lo menos una vez en el pasado año. Esta cifra es superior al número de adolescentes que consume anfetaminas, según la Administración de Abuso de Sustancias Peligrosas y Servicios para la Salud Mental, (SAMHSA, por su nombre en inglés). Los jóvenes de raza blanca son tres veces más propensos a usar estas sustancias que los de raza negra. Una sobredosis de jarabe para la tos o para el resfrío puede producir reacciones adversas que hasta podrían ser mortales. Entre ellas se incluye visión borrosa, falta de coordinación, dolor abdominal intenso, vómitos, espasmos musculares violentos y descontrolados, irregularidad cardiaca, delirio y muerte. La encuesta es la más grande y completa de su tipo. Se entrevistó a un total de 67.000 personas en todo el país, incluyendo 45.000 jóvenes entre los 12 y 25 años. Emergen ciertas pautas Las pautas de abuso de estos medicamentos de expendio libre son muy diferentes entre los diversos grupos demográficos. Las mujeres entre los 12 y 17 son más propensas a abusar estos medicamentos que los hombres de la misma edad. Sin embargo, en el grupo de entre 18 – 25, los hombres son más susceptibles de abusar de estos medicamentos que las mujeres. Se pudo observar que las personas de raza blanca son más propensas a abusar de estas sustancias que las de raza negra, por un factor de tres. El administrador de SAMHSA, Terry Cline declaró que, “si bien se ha dirigido mucha atención al riesgo que representa el abuso de medicamentos que no son de libre expendio, es necesario darse cuenta de los peligros del abuso de medicinas para la tos y el resfrío, especialmente entre los jóvenes. Es necesario lanzar una campaña de educación amplia, que incluya a todos, miembros de la comunidad médica, la industria farmacéutica, los padres y los jóvenes.” Si bien estos medicamentos de expendio libre son inocuos si se los ingiere de acuerdo a las instrucciones y para propósitos medicinales, su abuso puede producir experiencias “extrasensoriales.” Estas reacciones son similares a las que producen los conocidos alucinógenos PCP y ketamina, según informó la agencia.
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